Por Adriana Sommer. Sexóloga
La sexualidad femenina posee muchos misterios y el punto G es uno de ellos.
Durante años, la sexualidad de las mujeres quedó reprimida, siendo
vista sólo para la recepción sexual, de forma pasiva, sin ningún
respeto al placer y al deseo que ellas podrían obtener con sus compañeros.
Se creía que el placer en las mujeres era obtenido en su gran mayoría
por el estímulo clitoriano, debido a eso surgieron comentarios sobre
los dos tipos de orgasmos que existen: el orgasmo clitoriano y el vaginal.
Según los estudios de Perry y Beverly en 1980, en un congreso nacional
de la Sociedad para estudios científicos del sexo, fue descubierto un
lugar dentro de la vagina que se vuelve extremamente sensible cuando es sometido
a una presión intensa.
Ese punto queda localizado en la pared anterior de la vagina (aproximadamente
cinco centímetros después de la entrada).
El nombre punto G, fue dado en homenaje al Dr. Ernst Grafenberg,
que fue el primer médico en hablar sobre dicho tema.
Al ser estimulado el punto G, puede llevar a la mujer a un orgsmo tan o más
intenso que el descrito por las mujeres que experimentaron el orgasmo clitoriano,
que es el más alcanzado, (o por lo menos el más comentado). También
puede ocurrir cuando está bien estimulada la mujer, vivir orgasmos múltiples.
La sensación del estímulo que lleva a la mujer a tener un orgasmo
indescriptible con la manipulación del punto G, puede ser comparada a
un deseo de orinar casi incontrolable. Cuando ese punto es bien estimulado,
el punto G se entumece y acaba llevando a muchas mujeres al orgasmo. En ese
instante la mujer puede eyacular, liberando un líquido químicamente
semejante al semen masculino, pero sin espermatozoides.
Encontramos en estos casos algunos hombres que no les gusta, no les agrada el
momento de la eyaculación femenina y por eso pueden hasta rechazarlas.
Sin embargo la mujer hoy en día acaba reprimiendo su placer y su orgasmo,
por una cuestión de verguenza, falta de diálogo y desconocimiento
de la sexualidad femenina (por parte de los hombres), llevando a la distancia
y a una vida sexual más rutinaria entre las parejas.
Como el cuerpo del ser humano difiere uno del otro, en las mujeres hay algo
que puede traer una cierta interferencia al placer obtenido por el estímulo
al punto G, que es el uso del diafragma (que es uno de los métodos anticonceptivos
utilizados por un gran número de mujeres). Sobre las mejores posiciones
para obtener el orgasmo con el estímulo del punto G, verificamos a través
de relatos de algunas mujeres que la más favorable sería con la
mujer encima o hasta de costado. La posición con la mujer de espalda,
no facilita un estímulo adecuado del punto G.
El orgasmo clitoriano y el vaginal no van a dejar de proporcionar sus respectivos
placeres, pero si la mujer llega a experimentar un orgasmo en el punto G, podrá
agregar en su vida sexual un placer de calidad e intensidad indescriptible júntamente
con los demás orgasmos ya mencionados.
