admin @ Thu, 2006-02-02 05:00
«Los bares, qué lugares, tan gratos para conversar. No hay como el calor del amor en un bar». Si se le pone música a esta letra seguro que identifican que se trata de una emblemática canción de Gabinete Caligari. Pues ese ambiente que describía el grupo madrileño es lo que trata de aprovechar el bar Comotú, situado en la calle El Prado de la capital segoviana. Y sobre todo, el clima de tertulia alrededor de una mesa o de una barra, con un café, un refresco o una 'caña'. Si además se aprende un idioma o a tocar la guitarra, pues mejor que mejor. Jorge Bernabé ha convertido este local en una especie de academia, pero mucho más entrañable, donde los alumnos conversan con su profesor en inglés o francés «sobre cualquier tema» que plantee con libertad el profesor. Otros se dedican a aprender el arte de rasgar las seis cuerdas.
-¿Cómo surgió la idea de montar estas clases en el bar?
-Lo vi en Madrid, que había cafeterías y locales que organizaban conversaciones y tertulias para aprender o mejorar el nivel de inglés. Ahora llevamos un año y medio con ello y funciona muy bien. Hay grupos de inglés, de francés, con sus respectivos profesores nativos, y de guitarra.
-Sí. Creo que en los bares hay más cosas que hacer que servir solo consumiciones. Por ejemplo, en Comotú empezamos haciendo conciertos, aunque ya no podemos. Ahora tenemos estas clases gratuitas y las conversaciones en distintos idiomas.
-Son clases reducidas, de una hora y media, los lunes, martes y miércoles. Hay grupos de diez o doce personas. El inglés es lo que más piden, aunque también hay muchos interesados en la guitarra. Por lo que respecta a los idiomas, los asistentes ya tienen unos conocimientos, pero en guitarra suelen empezar de cero, adquieren la enseñanzas prácticas, la pauta para que después ensayen en casa.
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