admin @ Thu, 2006-02-23 18:00
Hace diez años que el Dr. Marmer practica procedimientos con el gas de ozono en Georgia, desde el año 1996 ha llevado a cabo 100 intervenciones.
El tratamiento consiste en extraer sangre del paciente, esta se mezcla con el gas de ozono y se vuelve a inyectar en el cuerpo a través de un catéter.
La intervención se realiza en un consultorio totalmente aséptico donde nadie puede ingresar porque inhalar este gas puede resultar mortal para los pulmones.
“Lo indicado es hacerlo vía intravenosa o rectal para reducir los riesgos”, explica Marmer.
El especialista afirma que gracias al tratamiento de ozono, las células rejuvenecen.
“Además de mejorar la función del color, la baja visión y el contraste; el paciente siente que su campo visual mejora”, argumenta.
El oftalmólogo comenzó hace 10 años el estudio clínico de la enfermedad, pero antes viajó a La Habana (Cuba) y a Moscú, para conocer más sobre la Ozonoterapia, donde se imparte dicho tratamiento.
En La Habana visitó la Clínica de Retinitis Pigmentaria y el Instituto de Ozono, donde conoció al médico Orfilio Peláez Molino, quien desde 1951 se dedicó a estudiar las implicancias de la enfermedad.
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