admin @ Thu, 2006-02-23 19:00
Leonardo Bachanian. De la Redacción de Clarín.com.
Tanto China Zorrilla como Lamaison pertenecen al grupo de contadoras de historias capaces acaparar la atención de principio a fin. Sus desfiles de anécdotas poseen un magnetismo a prueba de zapping. Contagian, trasmiten energía y antes de que nos preguntemos si nosotros vamos a llegar así de lúcidos y vitales a esa edad, ya nos están hablando de su secreto. Aunque a veces, como dice la abuela de la televisión -así la llamó Rozín-, no sea un misterio la forma de lograrlo: "Yo amo lo que hago y tengo un privilegio: mi salud. Soy sana física y mentalmente. De otra manera no podría desplegar tanta actividad."
La protagonista de Parecen Angeles -Teatro de la Comedia- no sólo ve en las canas o arrugas a los testigos del paso del tiempo sino también a sus propias películas: "A veces las miro y me doy cuenta que la única sobreviviente soy yo." En ese repaso del reloj biológico, a Lamaison le quedó una cuenta pendiente en forma de pentagrama. "Me arrepiento de haber dejado la música, la guitarra. Yo tocaba en la peña del café Tortoni."
Si la entrevista daba la idea de ver en Rozín al nieto que pretende saber todo sobre el pasado de su abuela, hay que decir que al conductor le tocó una abuela muy canchera. "¿Estabas buena a los 21?", lanzó el ex coequiper de Nicolás Repetto. "Era una chica preciosa, con mi pelo rubio divino. Ahora me ves con canas", recordó Lidia. "Tas espléndida para tu edad", devolvió Rozín, con pose de si me esperás unos años tal vez...
Creíamos que la mujer que supo ser abuela en ficción de Andrea del Boca, Gustavo Bermúdez y Natalia Oreiro -entre otros- tenía una atracción especial por los más chicos. Pero, a veces, no es lo que parece. "Francamente me gustan un rato", reconoció. Sin embargo, sí hubo una persona que jamás tuvo la etiqueta de lo efímero: su marido. "Viví enamorada de mi hombre los 33 años de casada." Rozín quiso saber qué razón encontró una persona que ama tanto la vida como ella para no volver a enamorarse. "Quedé viuda a los 66 y nunca sentí que pudiera llegar a enamorarme de otro hombre. La soledad no me pesa", explicó.
Para el final, el conductor le pidió a Lamaison que no fuese la primera mujer del ciclo que se negara a bailar con él. No sólo Lidia aceptó la invitación sino que lo desafió: "Este es un baile de viejos, poné algo más canchero." Entonces el programa se despidió con la actriz meneando al ritmo de una salsa. Digno de un aplauso. Y nosotros aplaudimos.
This is cache, read story here
