admin @ Mon, 2005-10-10 05:00
Máxima expectación de los valencianos por el Palau de les Arts de Valencia. En la soleada mañana de domingo de ayer era la atracción de miles de ciudadanos que acuden cada domingo al viejo cauce del Túria para disfrutar de unas horas de sol. Las altas temperaturas acompañaban. Aunque el Teatro de la Ópera, que se abrió para 1.800 VIP en la jornada inaugural del sábado, continuaba cerrado ayer por la mañana para el ciudadano de a pie. Y rodeado de las mismas vallas que impidieron ver a la Reina el sábado, como se lamentaron los vecinos.
Además, a pesar de toda la parafernalia inauguradora, el Palau sigue rodeado de maquinaria, casetas de obra y una franja por urbanizar por lo que el entorno aún no es el marco incomparable en el que se ha convertido l'Hemisfèric, l'Umbracle o el Museo de las Ciencias para que los recién casados inmortalicen «el día más feliz de su vida» entre las formas orgánicas ideadas por Santiago Calatrava.
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